miércoles, 20 de febrero de 2008

REPRODUCCION

Criar con tu Golden Retriever
Criar es una experiencia tan bonita como dura, y es tan fácil hacerlo mal como difícil hacerlo bien. Desde aquí te pedimos encarecidamente, que si no puedes cumplir con todos los puntos que especificamos, por favor, plantéate no criar, le estarás haciendo un flaco favor a la raza, a esos cachorros y a sus futuros dueños.
Si por el contrario después de leerlos crees que eres capaz de criar responsablemente, entonces te deseamos toda la suerte del mundo con tus cachorros.
CONSIDERA TUS MOTIVOS PARA CRIAR
Si crees que:
TENER CACHORROS SERÁ DIVERTIDO; también exigirá mucho tiempo y esfuerzo. Desde las cuatro a las ocho semanas, una camada de 8,10, 12 o hasta 14 cachorros de Golden es activa, sucia, ruidosa y potencialmente destructiva. Existe la posibilidad de que la perra no sea tan buena madre como esperabas, lo que supondrá mucho más trabajo por tu parte. También es delicado, y están en juego la salud y la vida de la madre y los cachorros….la muerte o la enfermedad de alguno de ellos será cara y devastadora…..y desde luego nada divertida.
SERÁ EDUCATIVO PARA LOS NIÑOS; también lo puede ser un vídeo. El momento del parto no será a tu conveniencia, y los niños seguramente estén en el colegio o en la cama en el momento del parto. El cuidado de la perra preñada, y la adecuada crianza y socialización de los cachorros es un trabajo y una responsabilidad para adultos.
NOS AYUDARÁ A RECUPERAR GASTOS O INCLUSO A GANAR ALGO DE DINERO; pronto te darás cuenta que si haces las cosas debidamente (y si no puedes hacerlo bien, será mejor que no lo hagas) los beneficios serán escasos. Incluso si todo va perfectamente y no tienes que enfrentarte a un parto complicado, una cesárea o algún problema o enfermedad de la madre y los cachorros….debes considerar el precio de la monta, facturas del veterinario, preparación de la paridera, cuidados diarios de la madre y los cachorros durante la gestación, lactancia y tras el destete, papeleo para la inscripción de la camada, desparasitaciones, vacunas, microchip….También tendrás que tener en cuenta que seguramente no podrás venderlos al mismo precio que un criador reconocido y que puede que no consigas vender todos los cachorros.
MI PERRO SE SENTIRÁ REALIZADO; estás humanizando a tu perro/a. Aunque el instinto de reproducción es fuerte, el perro no es consciente de que le falta, no hay arrepentimientos, ni sentimientos de culpa, de frustración ni nada parecido. La crianza no sólo no contribuye en nada a la salud mental o física de la perra, sino que en ocasiones puede traer problemas. Tampoco tu macho estará “más tranquilo”, al contrario.
MEJORARÁ EL CARÁCTER DE MI PERRA SI CRÍA; para empezar, ningún perro con mal carácter debería criar, ya que el carácter también se hereda. Y criar una camada no solo no mejorará en el carácter de la perra, sino que es posible que tengamos una camada de cachorros cuyo imprinting se ha visto afectado por el carácter inestable de su madre.
CONSIDERA TUS POSIBILIDADES
Criar una camada es una tarea muy exigente. ¿Tienes…?:
ESPACIO SUFICIENTE PARA CRIAR UNA CAMADA ADECUADAMENTE? Necesitarás un espacio cálido, tranquilo, seguro y fácil de limpiar, para mantener confinados y cuidar de una camada de 6-12 cachorros que crecen a la velocidad del rayo mientras estén con su madre y un espacio similar, pero más grande, para utilizar tras el destete. Un espacio que se ensuciará constantemente, en el que puede que rompan bastantes cosas y estará siempre ocupado aunque tengas invitados.

EL TIEMPO SUFICIENTE PARA DEDICARLES? ¿Tiempo para desplazarte para hacer la monta, sentarte durante horas durante el parto o criar a mano la camada si la perra no puede hacerlo? ¿Tiempo para comprar y preparar comida, alimentar a los cachorros y limpiar al menos 4-5 veces al día? ¿Tiempo para ir al veterinario para chequeos, vacunas, o si enferma la madre o los cachorros? ¿Tiempo para limpiar a fondo suelos y paredes, retirar cacas y pises y dar medicación? ¿Tiempo de calidad para socializar individualmente a cada cachorro todos los días? ¿Tiempo para contestar llamadas o correos, hablar con posibles compradores y responder las mismas preguntas una y otra vez? ¿Tiempo para hacer todos los trámites burocráticos para la obtención del pedigree, para enviar y obtener los certificados de salud, redactar consejos para los cuidados del cachorro, etc, etc?


EL DINERO SUFICIENTE PARA INVERTIR EN ELLO? ¿Puedes pagar la monta, las vacunas, el microchip, y los gastos veterinarios de la hembra y de los cachorros, así como el resto de gastos necesarios para criar la camada? ¿puedes pagar las pruebas de salud necesarias para los reproductores y la valoración de estas por una entidad reconocida? ¿y si la perra tiene problemas durante el parto y es necesario practicarle una cesárea? ¿y si no se queda preñada tras pagar la monta? ¿y si los cachorros mueren? ¿y si por cualquier motivo la perra no puede hacerse cargo de sus cachorros? ¿Puedes permitirte mantener cachorros de 2,3, 4 meses que no has podido vender? ¿podrías devolver el dinero que pagaron por un cachorro si este tuviese una enfermedad vírica adquirida en tu casa o una enfermedad hereditaria?
CONSIDERA LAS POSIBILIDADES DE TU PERRO
¿Tu perro/a es un buen representante de la raza? Que sea bonito, cariñoso y listo no es suficiente. El Golden Retriever está de moda, para su desgracia. Y cada vez son más frecuentes las enfermedades hereditarias, que tanto sufrimiento ocasionan a perros y dueños, así como los ejemplares atípicos, fuera del estándar y con problemas de carácter….que contribuyen a la degradación de esta maravillosa raza. Tanto si tienes un macho como una hembra, antes de decidirte a tener una camada, por favor, lee atentamente los siguientes puntos.
TEMPERAMENTO. Un reproductor debería ser absolutamente equilibrado, con un carácter y una disposición al trabajo apropiadas para esta raza. Agresividad, timidez, miedo, hiperactividad, carencia del instinto de cobro o de facilidad para el adiestramiento son razones para NO criar, dejando aparte otros problemas.

TIPICIDAD: El perro destinado a la cría debería ser estructural y funcionalmente correcto, tener una conformación y unas características que se ajusten al máximo posible al estándar de la raza. Acudir con tu perro a una exposición canina o pedir consejo a un juez o criador de prestigio para evaluar a tu perro puede ser una buena idea.

SALUD: Es MUY IMPORTANTE tener en cuenta que cualquier Golden Retriever que vaya a criar debería estar libre de defectos genéticos. Es importante conocer con todo el detalle posible la salud de los padres, abuelos, bisabuelos, hermanos, etc. En el máximo de generaciones posibles. Deberías hacerle radiografías de CADERAS y de CODOS que posteriormente deben remitirse a la BVA o a la AVEPA para ser valoradas y obtener el certificado de LIBRE DE DISPLASIA. Un veterinario debería comprobar si existe algún problema de CORAZÓN. Los OJOS tendría que examinarlos un oftalmólogo acreditado para certificar que se encuentra LIBRE de cataratas congénitas, atrofia progresiva de retina y otras TARAS OCULARES y emitir el certificado correspondiente.
Además de la displasia de codos y/o caderas, taras oculares o problemas de corazón, cualquier otro defecto hereditario, incluyendo también perros mono o criptórquidos, con prognatismo o enognatismo, entropion, ectropion, problemas recurrentes de piel, hipotiroidismo, problemas inmunológicos, epilepsia, problemas ortopédicos y otras enfermedades con posible factor hereditario que se presenten en cualquiera de los reproductores son razones más que suficientes para no criar.....
PEDIGREE. El pedigree de 4 o 5 generaciones de la futura camada debería ser leído e interpretado por alguien con un profundo conocimiento de la raza y de los perros que aparecen en el pedigree, comparar líneas de sangre y buscar una pareja compatible con tu perro. Recuerda que los títulos de los antecesores por si solos no garantizan el valor genético.

ESTADO GENERAL. Un animal de cría debe estar totalmente maduro (las hembras no deberían criar antes del tercer celo y los machos preferiblemente a partir de los 18 meses) y encontrarse en perfecto estado de salud y condición muscular. Debe tener todas las vacunas al día, y estar libre de parásitos externos e internos. Los problemas adquiridos como la brucelosis canina, tumores venéreos transmisibles, perras con antecedentes de distocia, que presenten anemia, o cualquier enfermedad o infección que afecte a los órganos reproductores o a cualquier otro órgano o sistema, así como enfermedades contagiosas no debería criar.
CONSIDERACIONES DEL PROPIETARIO DEL SEMENTAL
Si estás pensando en ofrecer a tu macho como semental, no eres menos responsable de la salud, tipicidad y carácter de la camada que el propietario de la hembra. Tienes también la obligación de realizar a tu perro todas las pruebas necesarias para asegurar la perfecta salud del perro y proporcionar los certificados correspondientes, de considerar concienzudamente la salud, tipicidad, carácter y pedigree de tu perro y de cada hembra para la que se haya solicitado la monta. De acoger, proporcionar los cuidados adecuados y devolver a las hembras que estén en tu casa para una monta; de apoyar al dueño de la hembra y estar al tanto de lo que ocurre con la camada, y de la salud y resultados de los cachorros en el futuro. De proporcionar copias del pedigree, títulos obtenidos, fotos y certificados de salud cuando sean requeridos.

CONSIDERA LA ACTUAL SUPERPOBLACIÓN CANINA
Si llegado este punto, aún quieres criar con tu perro, no estaría de más que te dieras un paseo por la perrera o protectora de animales que tengas más cerca. Te darás cuenta en seguida que hay muchísimos más perros que dueños responsables para ellos. Pregunta cuántos perros abandonados son sacrificados cada año en el país, y cuántos de esos eran Golden Retrievers.


EL CELO
El periodo de celo de las perras se llama periodo estral, dura alrededor de 20 días y se produce cada 6 meses aproximadamente. La madurez sexual la alcanzan las perras entre los 6 y 9 meses de edad, aunque no es raro que el primer celo se presente pasado el primer año. A partir de ese momento entrará en celo aproximadamente cada 6 meses.
El que alcance su madurez sexual a esa edad no significa que ya se deba cruzar, ya que aún se encuentra en desarrollo y un posible embarazo frenará su crecimiento normal.
Recuerda que ninguna perra es una máquina que trabajará como un reloj, habrá variaciones individuales, y ante la duda, tendrás que consultar al veterinario. Recuerda también que antes de cruzar a una perra esta deberá:
Haber cumplido al menos tercer ciclo sexual (no antes del tercer celo).
Tener un peso adecuado.
Estar en excelente estado de salud.
Estar desparasitada interna y externamente.
Estar vacunada por lo menos un mes antes del cruce
El ciclo estral:
El ciclo estral en las hembras consta de 4 fases:1. PROESTRO:
Dura entre 7 y 15 días, normalmente 9 días, con signos externos que orientan al dueño sobre el estado de la perra. Empieza con tumefacción de la vulva, que se pone muy edematosa, inflamada y enrojecida. Sigue con secreción sanguinolenta que se va haciendo cada vez más fluida y más clara. En esta fase las perras no se dejan cruzar, aunque los perros machos se acercan a olerla e intentan montarla. Hay que tener cuidado estos días porque, en la parte final de esta fase, un perro experimentado puede forzar a la perra y dejarla preñada sin ser el perro que nosotros tenemos reservado para la monta.OJO: si por un descuido nuestro, un perro extraño llega a cruzar a nuestra perra, debemos tener paciencia y esperar a que se separen ellos solos sin forzar la desunión porque podemos producir un desgarro de la vagina de la perra o del pene o los bulbos del perro creando una situación verdaderamente peligrosa para nuestros perros. Por tanto si ya se han cruzado, paciencia y esperar a que se separen.2. ESTRO:El estro es la segunda fase del ciclo estral de la perra. Es el periodo fértil, y está comprendida entre el primer y el último día que se deja cruzar. Oscila generalmente entre el 7º día desde el inicio del celo, hasta el 16º.
Dependiendo un poco de lo que ha durado la fase anterior; si la 1ª se ha prolongado, esta se acorta y al revés. Estas dos primeras fases duran juntas entre 18 y 20 días. En esta fase sigue la hipertrofia de la vulva y aún más, si cabe. También hay secreción de flujo, cada vez más claro y en menor cantidad, con una coloración pajiza. El paso de la fase anterior a esta no se aprecia macroscópicamente. El veterinario, mediante un estudio microscópico de las células vaginales, puede determinar el momento óptimo para la monta.Es la fase del celo cuando la perra se queda preñada por necesidad. Aquí, la perra, no sólo se deja montar por cualquier perro, sino que ella misma es la que va buscando a los machos. Su actitud es acercarse a los perros, ponerles el culo para que la huelan y apartarles el rabo. En estos días es conveniente sacar a la perra atada con la correa y no soltarla en ningún momento. Hay que estar muy atento porque en un descuido se nos puede marchar buscando un macho. Incluso en los animales muy obedientes, que nunca se alejan del dueño, en este período nos pueden dar una desagradable sorpresa y en un mínimo descuido nos podemos encontrar a nuestra perra cruzada con el primer macho que ha encontrado en el parque. También en los casos que la perra está encerrada en un jardín o en una fábrica hay que prestar especial atención ya que, tanto nuestra perra en celo, como los perros vecinos, pasan las 24 horas del día dedicados a intentar juntarse rompiendo vallas y todo tipo de separaciones.La ovulación suele tener lugar a los 2 días de comenzar esta fase, por lo que el acoplamiento supone una gestación inequívoca, de no tratarse de hembras o machos estériles. Si queremos cruzar a nuestra perra para que tenga cachorros, los días óptimos de la monta estarían entre el 9º y el 16º del inicio del celo.3. METAESTROSi durante el celo no ha habido fecundación vienen otras dos fases, la tercera que es el metaestro que dura de 4 a 6 semanas o más, donde vuelve a haber algo de descarga sanguinolenta , va cediendo la tumefacción de la vulva y todo vuelve a la normalidad.
El veterinario puede diferenciar el metaestro porque la mucosa va disminuyendo progresivamente, sus pliegues se hacen amplios y poco profundos y el moco se hace turbio y pegajoso. Como, a ojos de los propietarios, no está nada claro el final del celo, éstos, deben estar muy atentos ya que si viene un perro experimentado puede forzar a su perra en plena regresión y en algún caso todavía sus óvulos son fértiles quedándose preñada; por esto es importante controlar a la perra casi durante un mes, desde que empiezan los primeros síntomas de celo hasta que desaparecen totalmenteEn las perras preñadas no aparece esta tercera fase ni la siguiente, pero en muchas perras no cubiertas, puede aparecer una situación curiosa de la que muchos dueños han oído hablar: el embarazo psicológico o pseudogestaciónEn algunos casos, después de esto, se produce una piometra, debido a que la alteración hormonal ha producido una secreción en el útero, que si no se reabsorbe, a veces se infecta y provoca una formación de pus tan importante que en la mayoría de los casos hay que operar para extirpar el útero. Para los propietarios inexpertos diremos que los síntomas primeros que aparecen en una perra con esta patología son: aumento de la cantidad de agua que bebe, mayor eliminación de orina con una coloración parecida al agua, aumento de la temperatura, etc. Si esto ocurre a los dos meses del celo hay que llevarla rápidamente al veterinario.4. ANESTROLa fase más larga del ciclo estral de la perra es el anestro; dura entre 3 y 5 meses y no hay signo externo, ni en el aparato genital de la perra, ni en su comportamiento. La vulva vuelve a su tamaño normal. Es el período de reposo del aparato reproductor de las hembras.Si queremos inhibir el próximo celo de nuestra perra este sería el período adecuado para inyectarle las hormonas indicadas.
Esta fase termina cuando comienza el proestro, con las primeras manifestaciones de inflamación de la vulva y comienzo de secreciones sanguinolentas. Desde que empieza el proestro hasta que llega el siguiente transcurren 6 meses que es el tiempo del ciclo estral de la perra.La gestación que dura de 62 a 64 días, no modifica la sucesión de los ciclos sexuales. El celo reaparecen cuatro meses, aproximadamente, después del parto.


EL APAREAMIENTO


La cópula en los perros es en proceso prolongado que la hembra solo acepta durante el estro, una vez que se ha reducido o suspendido el sangrado vaginal (entre 9 y 14 días de iniciado éste, pues la ovulación ocurre entre 24 y 48 horas de iniciado el estro), los labios vulvares después de haber estado inflamados se han reblandecido y la hembra tiene buen ánimo para aceptar al macho.
Se queda quieta presentando la pose característica de elevación y torsión de la cola dejando libres los labios vulvares para la introducción del pene del macho en la vagina; el macho montará a la hembra y se abrazará en el lomo, de esta, una vez dentro la dilatación del bulbo peneano junto con el espasmo de la musculatura de la vulva evitan la separación de los reproductores en lo que se ha llamado "abotonamiento" o "amarre" (aunque montas sin abotonamiento han llegado a ser fértiles). Este amarre puede llegar a durar entre 5 y 45 minutos y es el momento en que el macho eyacula vaciando el contenido del epidídimo y la próstata.
El eyaculado esta conformado por tres fracciones: La primera es acuosa, sin espermatozoides y con un volumen de .25 a 2 ml. La segunda del epidídimo con espermatozoides, su volumen dependerá del tamaño de la raza del perro, y la tercera de fluídos prostáticos con un volumen de 2 a 30 ml.
La eyaculación del macho provoca contracciones de su esfínter anal, esto nos ayuda a reconocer esta etapa del coito.
Si la pareja quedo "abotonada" el macho levantará el miembro posterior sobre el lomo de la hembra, quedando en posición invertida, unidos solo por los genitales hasta que se descongestione el búlbo peneano y se separen naturalmente.
Estando los animales amarrados o abotonados no se debe tratar de separarlos pues esto podría provocar graves daños a sus genitales externos.
Recomendaciones para la cópula
Se recomienda llevar a la hembra al lugar del macho para que este se sienta en su territorio y no se distraiga investigando el nuevo lugar. Aunque un semental con una líbido y temperamento adecuados se comportará igualmente bien en su terreno o fuera de él. Y en ocasiones la hembra no se sentirá cómoda en un territorio extraño y no se dejará montar, pero puede aceptar al macho en su territorio o en terreno neutral.
Se debería buscar una hembra experimentada para un macho inexperto y viceversa.
Como los perros son selectivos con sus parejas la presentación del macho con la hembra deberá hacerse con cuidado, con ambos perros atados a sus respectivas correas y de preferencia mostrando al macho el posterior de la hembra antes que la cabeza.
Un buen semental se tomará algunos minutos de cortejo antes de realizar la monta, este tipo de atenciones ayudarán a la mayor excitación de la hembra y la harán más cooperativa, además de que un macho con una buena excitación producirá eyaculados con mayor densidad espermática.
No es lo habitual, pero existen casos de montas no naturales en las que tengamos que estar presente para ayudar a alguno de los progenitores que sea inexperto, por lo tanto esta será una monta dirigida y podemos ayudar en:

Sostener la cabeza de una hembra difícil para que no muerda al macho durante la cópula.
Si el macho monta a la hembra por la cabeza, guiarlo al lado adecuado.
Si el macho está muy excitado y no logra penetrar a la hembra habrá que separarlos y dejarlos descansar antes de un segundo intento.
Si la hembra trata de echarse, sostenerla poniendo las manos debajo del vientre dejando libre el lomo para que el macho pueda abrazarse a ella.
Si el macho monta pero no penetra a la hembra es necesario dirigir el pene con la mano poniéndolo directamente en la vulva, hasta que se haya realizado el amarre o sosteniendo hasta que el macho eyacule.
Frecuencia de las montas:
Los óvulos y los espermatozoides son viables hasta 6 días dentro del útero, pero para estar seguros se considera que son viables 48 horas, por esta razón se suelen hacer dos montas separadas 48 horas entre sí, aunque un solo servicio de un perro fértil en el momento adecuado del ciclo reproductivo de la perra es suficiente.
Se aconseja realizar la monta en los primeros días fértiles de la hembra para así tener más oportunidad de que los óvulos queden fecundados. El número de cachorros de la camada depende en gran medida de que los espermatozoides estén en su puesto a tiempo, cuanto más nos alejemos del día ideal de ovulación de la hembra, menos óvulos serán fecundados y menor número de cachorros tendrá la camada, incluso pudiendo no quedar preñada. Si quiere saberse con exactitud el momento óptimo para realizar la monta, el veterinario puede realizar un frotis vaginal a la perra.

¡OJO! con las montas no deseadas, una perra que ya ha sido cubierta podría perfectamente aceptar a otros machos y podría tener cachorros de padres diferentes si en el momento en que se produce la siguiente monta quedan óvulos disponibles para fecundar.



EL PARTO
El parto tiene lugar aproximadamente entre los 58 y los 63 días después de la primera monta. El parto tiende a adelantarse en el caso de camadas muy numerosas y a retrasarse si vienen pocos cachorros. Si la hembra sobrepasa los 67 días de gestación es bueno prevenir y consultar al veterinario.
En las últimas dos semanas de preñez se pueden advertir los cachorros y sus movimientos, sobre todo cuando la madre está echada sobre uno de sus costados. Para entonces ya debemos disponer de un lugar cómodo y cálido para que ella de a luz a su camada.
¿Cómo se desarrolla el parto?Se puede decir que el parto en la perra se divide en tres etapas:
Primera: Relajación y dilatación del cérvix.
Segunda: Parto de los fetos.
Tercera. Expulsión de las membranas fetales.
Primera etapa.
Quizás uno de los más importantes manejos en la vigilancia del parto es la observación del comportamiento de la perra así como sus cambios fisiológicos. Antes de presentarse esta primera etapa, hay crecimiento mamario y producción de calostro.
Los primeros signos de parto son:
- La vulva aumenta de tamaño, y elimina una secreción transparente y cristalina. Como ocurre con otros signos, no siempre es claramente visible ni se da en todas las perras.
- La perra por lo general deja de comer 24 horas antes, pero no siempre sucede. Algunas perras rechazan totalmente el alimento, otras comen algo aunque posteriormente lo vomiten y otras comen normalmente.
- La última semana la hembra puede tener una bajada en la temperatura rectal de 38,1ºC a 37,5ºC esto puede advertirse por la mañana o al anochecer. Pero unas 24 horas antes del parto la temperatura baja a 37ºC, este es el signo más certero de un parto inminente. Por lo tanto y para estar prevenidos debería tomarse la temperatura rectal a la futura madre por lo menos dos veces al día, durante los 5 días previos a su fecha probable de parto, porque la primera etapa se iniciara 24 horas después del descenso de la temperatura.
La perra estará intranquila y se lamerá los genitales con frecuencia.
Esta etapa puede durar algunas horas y en ella se produce la relajación y dilatación del cuello uterino.
A partir de este momento la perra se muestra inquieta, busca un rincón aislado y tranquilo, donde ella se sienta segura para estar sola pero al mismo tiempo cerca de su manada. Muchas veces el lugar escogido a entendimiento del amo no es el más adecuado y a menos que se les complazca puede llegar a retrasar el trabajo del parto. De aquí la importancia de presentarle la paridera o caja de parto con antelación.
Si la perra ya ha se ha decidido por un lugar concreto y el parto es inminente, es mejor permitirle en lo posible parir en el lugar que haya escogido, acondicionándolo lo mejor que podamos con periódico en tiras y toallas o trapos limpios. Una vez terminado el parto se podrá trasladar a la madre y a la camada al lugar que queramos.
Aunque puede ser con la mejor intención, el día del parto no es el mejor día para trasladar a la perra del jardín al interior de la casa o a otro lugar ya que esto puede provocar tensión y retrasar esta primera etapa, si la perra se siente intranquila e insegura y el parto se retrasa podemos poner en peligro su vida y la de los cachorros, así que si se hace, mejor con bastante anticipación.
Las contracciones indican que el trabajo de parto ha comenzado, estas se pueden visualizar fácilmente. Se tensará y endurecerá el abdomen a intervalos regulares, cada vez más próximos entre sí. La perra entra en un periodo de agitación, jadeo y escalofríos.
Nuestra labor en esta etapa:
Será simplemente la de vigilar y tranquilizar a la perra y preparar periódico en tiras, toallas o trapos viejos pero limpios si no se ha hecho con antelación. Tendremos más material preparado para ir cambiándolo a medida que se ensucie.
Comprobaremos que tenemos a mano todo lo que podamos necesitar (ver el apartado: preparando el parto) y nos lo tomaremos con calma.
Una vez iniciadas las contracciones debemos controlar el tiempo hasta la expulsión del primer cachorro, que no debería ser superior a las 2 o como máximo 3 horas, en este caso, AVISA AL VETERINARIO. El periodo completo de un parto normal oscila entre las 12 y las 24 horas, puede alargarse hasta las 36 en el caso de las primerizas.
Conviene supervisar el parto por si fuera necesaria nuestra intervención aunque sin estorbar mucho, la perra seguramente agradecerá nuestra presencia (sin tumultos, visitas, ni extraños) y creo que es una experiencia única que no querrás perderte.
Segunda etapa: la expulsión de los cachorros
En esta etapa el cachorro ya esta encajado en el agujero de la pelvis, esta presión sobre el cervix estimula el empuje y se notarán las contracciones. Estas se presentan con mayor frecuencia e intensidad, comienza a edematizárse o inflamarse la vulva y hay salida de secreciones vaginales. Cuando las contracciones son más intensas en la vulva aparecen las envolturas fetales en forma de bolsa transparente con un liquido verdoso en su interior, que muchas veces no es visible hasta que se rompe.
En ocasiones la bolsa se rompe durante las contracciones y sale tras el cachorro, unido a ella por el cordón umbilical. A veces nacen dos o tres cachorros y luego aparecen las placentas… Pero es muy importante controlar que haya tantas placentas como cachorros. Si quedara alguna en el interior podría provocar una piómetra (infección uterina)
Con la ruptura de la bolsa la perra comienza a lamer la región vulvar, postura que ayuda a ejercer más presión abdominal para la expulsión del cachorro. El último esfuerzo es cuando la perra arquea la espalda y eleva la cola para permitir el paso del cachorro.
El primer cachorro nace por lo general entre 1 y 2 horas una vez iniciadas las contracciones, por lo general en 20 minutos. Si después de 2 horas de contracciones y esfuerzos no hay ningún nacimiento es momento de llamar al veterinario.
Cuando la hembra ya expulsó al primer cachorro puede o no venir un período de descanso y este puede ser de 5 minutos a 3 horas. Aunque puede expulsar dos o tres cachorros seguidos y después venir el período de descanso.
Una vez nacido el primer cachorro, los siguientes deben ser expulsados de forma más sencilla puesto que el canal del parto esta totalmente dilatado. El tiempo promedio entre cachorro y cachorro es de unos 40 minutos aunque podemos esperar hasta 2-3 horas, pasado este tiempo es necesaria la valoración del veterinario.
La posición normal del cachorro es presentando primero la cabeza entre las patas. A la salida del cachorro la perra rasga la bolsa con los dientes, el cachorro sano y activo muchas veces lucha para liberarse de la membrana o comienza a moverse en busca del pezón casi de inmediato. La madre mastica y corta el cordón umbilical y lo lame para estimular los movimientos respiratorios e incrementar la temperatura corporal, cuando la cría comienza a respirar y se termina de secar buscará la glándula mamaria para mamar calostro, esto es importante ya que es lo que lo va a proteger de enfermedades durante las primeras semanas de vida.
Nuestra labor en esta etapa:
Supervisar y controlar el estado de la madre y el intervalo de tiempo entre nacimientos. A veces dar un pequeño paseo por la casa puede hacer que los cachorros se coloquen en el canal del parto, pero si pasan más de dos horas con contracciones y esfuerzos y no nace ningún cachorro, llamaremos sin tardar al veterinario.
Ir cambiando el material absorbente a medida que se ensucie.
Cuando hay un parón en la expulsión de los fetos o en partos largos con muchos cachorros si vemos que la perra está cansada, es bueno también ofrecerle un poco de cocacola. Restablece los niveles de azúcar y ayuda a estimular las contracciones en el caso de que hayan desaparecido. Como medida a tomar, mientras se llama al veterinario.
Aunque por lo general el golden no suele presentar partos complicados y no será necesaria nuestra intervención en todo este proceso, si que podemos tener preparada una caja o cesta con una bolsa de agua caliente (envuelta en toallas para que no se quemen). En esta caja podemos ir metiendo a los cachorros a medida que nacen mientras la madre está ocupada con un nuevo nacimiento.
Si no le ha dado tiempo a terminar de limpiarlos cuando se presente otro cachorro, lo haremos nosotros, los secaremos con cuidado y los mantendremos calientes en la caja hasta que acabe el parto o la perra tenga un periodo de descanso.
Las golden son buenas madres y como todas las perras actúan por instinto, por lo que en general no será necesario, pero si la perra actúa de forma muy nerviosa y brusca o simplemente no sabe qué hacer una vez nacido el cachorro tendremos que ayudar a la madre a eliminar la membrana que los cubre. Ante cualquier problema debemos ponernos en contacto con el veterinario, pero a veces hay que actuar de inmediato para salvar la vida del cachorro.
Si el cachorro sigue envuelto en la membrana y la madre no lo libera tendremos que dar un corte limpio con las tijeras que tenemos preparadas (con mucho cuidado de no lastimarlo) para rasgar la bolsa. Comenzaremos a cortar en la zona de la nariz y la boca, para que empiece a respirar cuanto antes.
Una vez fuera de la bolsa le daremos a la madre la oportunidad de lamerlo y cortar ella misma el cordón umbilical, cuidando de que no lo haga demasiado cerca del abdomen del cachorro para evitar desgarros y futuras hernias umbilicales. Si no lo hace la perra, anudaremos fuertemente hasta estrangular el cordón como a 0.5 o 1 cm del abdomen, y cortaremos como a otro 0,5-1 cm del nudo, y colocaremos una gota de betadine en el ombligo. Después limpiaremos la boca y la nariz del cachorro con el dedo o una pera de aspiración para niños para librarlo de los líquidos fetales y evitar que se asfixie y lo frotaremos vigorosamente para secarlo hasta que chille, así aumentaremos su temperatura, frecuencia cardiaca y le ayudaremos a respirar. Si aún así el cachorro no reacciona llamaremos al veterinario.
Cuando se presenta un cachorro de pie, generalmente no hay problemas, pero en caso de que la cabeza quede atrapada en el canal de parto y no salga pese a los esfuerzos de la perra, se puede esperar a que se presente la siguiente contracción y ayudar a que salga manipulando al cachorro con 2 o 3 dedos (no olvidar ponerse guantes estériles) y tirar con muchísimo cuidado del cachorro, sujetando con la otra mano la vulva para evitar desgarros. De nuevo, en caso de problemas o dudas llamaremos al veterinario.
Tercera etapa.
Es el momento de la expulsión de las membranas fetales, esto puede ser de dos formas:
Algunas veces el cachorro nace envuelto en la placenta y otras la rompe y ésta regresa al útero por las contracciones, saliendo el cachorrito sin ella. Hay que tener en cuenta que a determinado número de cachorros debe haber igual número de placentas, por lo que hay que estar pendiente de que la perra las arroje, ya sea junto con el cachorro o posterior al nacimiento de este o varios de ellos. Además que la hembra las comerá como parte de su instinto normal de protección, y de que las hormonas placentarias ayudarán a la producción de leche y a que continúen las contracciones y se acelere, en la medida de lo posible el nacimiento de los restantes cachorros. Podemos dejar que coma las que quiera, aunque si son muchas posiblemente tendrá una ligera diarrea al día siguiente sin importancia. Retiraremos de la caja las que no se haya comido.

¿Cómo sabemos que ha terminado el parto?
Muchas perras indican que el parto ha terminado cuando se levantan del nido, aunque algunas lo hacen durante el parto; algunas orinan, pero la mayoría se relajan por completo y se entregan al sueño. Estamos en el POST-PARTO


CUIDADOS POSTPARTO
Ha terminado el parto, no hay contracciones y la perra está relajada. Aunque es bastante posible que no quiera separarse de sus cachorros, necesita dar un pequeño paseo para desentumecer los músculos y hacer sus necesidades.
Aprovecharemos ese momento para limpiar el nido de cualquier resto del parto (sin jabones ni olores extraños por favor), preparar la cama limpia y trasladar a los cachorros al lugar elegido si es necesario.
Es recomendable pesar y anotar el peso de cada cachorro nada más nacer para ir controlando el crecimiento los primeros días (Ver “cachorros neonatos”) Para esto habrá que identificar a los cachorros, yo siempre lo he hecho por sexo y por alguna marca distintiva (distinto color, algún remolino en el pelo, una manchita en el pecho, distinto pelaje…), pero si no estamos seguros de poder diferenciarlos algunos criadores los marcan con un spray no tóxico o colocan una cinta o cordón de lana de distintos colores alrededor del cuello, cuidando por supuesto que no esté apretada y cambiándola según va creciendo el cachorro.
Una de las principales causas de la pérdida de cachorros recién nacidos es la pérdida de calor después del nacimiento; la temperatura ambiente del nido debe estar alrededor de los 30 grados los primeros días. Si no se cuenta con calefacción en el lugar donde está la perra con sus cachorros, debe prepararse una caja o un cajón y cubrirla durante la noche. Se puede colocar una bombilla infrarroja sobre la caja a una distancia de 1 m, una manta eléctrica (desconectada) o bolsas de agua caliente. Pero ¡OJO! Es tan peligrosa la hipotermia como la hipertermia, ya que no son capaces de controlar la temperatura.
Observa a los cachorros. Si los cachorros están apiñados unos encima de otros, es que tienen frío, si por el contrario están desperdigados por el nido, tienen calor. Los primeros 8 días de vida son cruciales, los cachorros no son capaces de regular su propia temperatura, y deberás asegurarte de que estén en un ambiente cálido. El enfriamiento corporal produce un paro en el sistema digestivo y esto ocasionará la muerte del cachorro. La hipertermia por el contrario puede producir muerte por deshidratación.
Las hojas de periódico limpias proporcionan calor al fondo de la caja de parto, son limpias, absorbentes y fáciles de cambiar. Es recomendable cubrir la cama con una manta o toalla grande que pueda lavarse con facilidad. Esto proporciona un mejor agarre a los cachorros que las hojas de periódico lisas, evitando que resbalen constantemente y tengan una posición forzada.
Mientras alguien prepara el nido y se ocupa de los cachorros, también podemos ofrecerle a la perra agua, o algo de alimento, aunque lo más seguro es que lo rechace pues estará nerviosa por ver a sus cachorros y satisfecha y muy bien nutrida después de haber comido las placentas en las que venían envueltos los cachorros. Es bastante normal que no coman nada en los siguientes 1 a 3 días tras el parto y no debemos preocuparnos salvo que veamos algún problema o se supere este tiempo.
Si está tranquila, podemos aprovechar también para limpiar y secar lo mejor posible los cuartos traseros de la perra de todos los restos del parto.

Ahora lo que necesita es descanso y tranquilidad. La llevaremos con sus cachorros y comprobaremos que todos son capaces de encontrar el pezón y mamar con normalidad.
El Post parto para la hembra dura más o menos 3 a 5 semanas después del parto, y es el período de tiempo que necesita el útero para regresar a su estado normal.

Puede haber un ligero aumento en la temperatura que se normalizará al cabo de una semana.
También se verá la salida de líquidos llamados "Loquios" que al principio son de color verde oscuro pero al cabo de 12 horas deben ser rojizos y pueden llegar a contener restos de tejidos; su cantidad irá disminuyendo conforme pasen los días.
En este período de tiempo debemos observar muy de cerca a la madre y mantenerla con una alimentación completa tanto en cantidad como en calidad para no agotar sus reservas corporales y baje demasiado de peso. Yo recomiendo alimentación libre durante esta etapa con un pienso para cachorros (CUIDADO, NO debe ser un pienso para cachorros de raza grande, mejor uno para cachorros de cualquier raza o específico de razas pequeñas o medianas). Esto dependerá de la perra y de las recomendaciones del veterinario.
Mantenerla en un sitio tranquilo, cómodo, seco y principalmente limpio para evitar enfermedades e infecciones que pudieran hasta llegar a producir la muerte de la madre.
Algunas de estas enfermedades pueden ser:
Hipocalcemia
Agalactia
Retención Placentaria
Canibalismo o rechazo de sus crías
Mastitis
Metritis
Piómetra
Septicemia
Al primer indicio de "algo raro" con la madre es de vital importancia consultar al veterinario, en beneficio de la hembra y para la supervivencia de los cachorros.



CACHORROS NEONATOS
El parto ha terminado, los cachorros están en el nido y afortunadamente la madre se hará cargo de ellos en esta etapa que dura desde el nacimiento hasta las dos semanas de vida y que es muy importante para el futuro del cachorro.
Nosotros solo tendremos que proveer los medios adecuados para que progresen hasta llegar al destete.
Podemos identificarlos poniendo una cinta de diferente color en el cuello de cada cachorro, cuidando que ésta no quede apretada y revisándola diariamente para sustituírla ya que conforme crezca el cachorro le irá quedando estrecha y pudiera llegar a asfixiarlos.
Es conveniente llevar una tabla de control del peso de cada cachorro. Una vez determinado el peso e identificados los cachorros individualmente habría que pesar a cada cachorro para ver su ganancia de peso, el pesaje se debe realizar a las primeras 12, 24, 48 horas de nacido y después diariamente hasta el destete. Esto es muy importante, pues el cachorro debe doblar su peso al nacimiento en 5 a 8 días. Un cachorro de golden pesará al nacer en torno a los 600 gramos, y ganará alrededor de 50 gramos diarios durante el primer mes. Una ligera pérdida de peso durante el primer y segundo día es normal, pero a partir de este momento deberían ganar peso.
NUTRICIÓN
Las primeras horas son críticas, la madre no les suministra leche aún, sino Calostro : Los cachorros no nacen con anticuerpos. Ellos reciben los anticuerpos que necesitan de la primera leche que la madre lactante les suple. Después de sólo unas horas, la proporción de anticuerpos en la leche de la madre disminuye rápidamente y luego de un día estos anticuerpos casi no se encuentran presentes en la leche. El calostro, también conocido como "la primera leche", es más espeso y más amarillento que la leche que la perra produce unos pocos días después de haber parido. Es extremadamente importante que el cachorro ingiera el calostro de la madre en las 12 horas siguientes a su nacimiento. Este alimento rico en anticuerpos y que lo protegerá contra infecciones solo podrá ser absorbido las primeras 36 horas de nacido. No puede ser completamente sustituido con ninguna sustancia. Si no se provee suficiente calostro es necesario utilizar un calostro artificial.
Si en general observamos que los cachorros pierden o no ganan peso a un ritmo adecuado probablemente se deba a una mala calidad de la leche materna, algún problema en las mamas o a que la madre no los amamanta el tiempo suficiente. En este caso consultaremos al veterinario por si fuera necesario complementar la crianza con leche maternizada artificial.
Si por el contrario son sólo algunos cachorros los que no crecen al mismo ritmo que los demás podemos pensar que tiene algún problema. Es frecuente que haya algún cachorro débil en casi todas las camadas, y puede deberse a varios motivos: un número elevado de cachorros en la camada, por lo que la madre no es capaz por si sola de alimentarlos a todos correctamente y los más débiles no maman lo suficiente, debilidad o malformación del cachorro, que le dificulta mamar. La mayoría de las perras suelen rechazar por instinto a los cachorros enfermos, débiles o con defectos congénitos en beneficio del resto, y en muchos casos se negarán a amamantarlos. Queda entonces en nuestras manos intentar sacarlos adelante (ver “cachorros huérfanos”), aunque la mayoría de estos cachorros, incluso con cuidados por nuestra parte, mueren a los pocos días tras el parto.
Si los cachorros presentaran diarrea debemos revisar a la madre para descartar infecciones mamarias o vaginales.
LA TEMPERATURA
Quizá lo más determinante sea lo relacionado con la temperatura, el lugar donde estarán no debe tener corrientes de aire, la temperatura mínima del cuarto debe ser de 23º C pues los cachorros al nacer no producen escalofríos para autorregular su temperatura. Esto no lo podrán hacer hasta las tres semanas de vida.
El microclima que proveamos al nido debe ser mínimo de 23 ºC y máximo de 34º C para que los cachorros estén cómodos y la hembra no se acalore y se aleje de ellos.
Esta temperatura deberá ser disminuída gradualmente semana a semana, es decir:
SEMANA
TEMPERATURAºC
Primera
34 - 32ºC
Segunda
29ºC
Tercera
26'5ºC
Cuarta
24ºC
Quinta
21ºC
Tenemos que aclarar que esto no es una regla, debemos observar el comportamiento de los cachorros y tomar en cuenta que las glándulas mamarias de la hembra irradian calor y que los cachorros se mueven en forma refleja hacia esa fuente.
Cuando los cachorros están sanos y cómodos con la temperatura estarán relajados, callados, echados de lado juntos sin amontonarse, sus mucosas estarán calientes y rosadas, pueden realizar movimientos fuertes y mamar.
Cuando tienen frío se vuelven ruidosos, al principio están muy activos, se amontonan pero no maman bien y después estarán adormecidos.
Cuando tienen calor se separarán entre ellos.

CUIDADOS

Las primeras tres semanas nuestro papel se limitará básicamente a observar su salud y desarrollo, controlar del peso de los cachorros, vigilar la alimentación y salud de la perra, vigilar la temperatura del nido y mantener la higiene.
La madre los alimentará y aseará, les estimulará para hacer sus necesidades lamiendo la zona abdominal y genital, e ingerirá su orina y heces.
Vigilaremos las mamas de la perra con frecuencia, cualquier dureza, herida, supuración o cosa extraña se deberá poner en conocimiento del veterinario.
En ocasiones es necesario cortar con cuidado las uñas de los cachorros para evitar que hieran a la madre.
Debemos mantener en todo momento una buena higiene de la madre y del nido para evitar infecciones. Si salimos a la calle con la perra extremaremos las precauciones, la llevaremos a sitios limpios y es conveniente lavar las patas al volver, ya que podría llevar virus e infecciones al nido. Recomendamos evitar las visitas y el manoseo de los cachorros por extraños por el mismo motivo.

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